Periodistas asesinados en Nicaragua durante conflictos políticos


Ejercer su derecho a informar ha costado a los periodistas nicaragüenses no solamente cárcel y torturas sino también entregar su propia vida.

En los últimos cuarenta y un años figuran cuatro periodistas nacionales asesinados en el ejercicio de sus funciones. Sin embargo, a ellos también hay que sumar una larga lista de reporteros estadounidenses y centroamericanos que han muerto cubriendo los conflictos sociopolíticos de Nicaragua.

Pedro Joaquín Chamorro. Director del diario La Prensa.

Mártir de las Libertades Públicas. Fue asesinado el 10 de enero de 1978 por esbirros del régimen somocista. A lo largo de su vida fue un abierto opositor a la dinastía de la familia Somoza, lo que le ocasionó cárcel, exilio y finalmente la muerte.

Carlos Guadamuz. Periodista disidente del FSLN.

El periodista y ex amigo íntimo de Daniel Ortega fue asesinado el 10 de febrero del 2004 en las afueras del Canal 23. En la década de los noventas fundó Radio Ya, sin embargo, se fue distanciando de Daniel Ortega y del Frente Sandinista hasta que en 1999 fue despojado de la radioemisora. Tras una larga e infructífera disputa por la radio, fundó el programa «Dardos al centro» desde el cual emitía duros calificativos hacia Ortega. Su asesino William Hurtado fue miembro de la Dirección General de la Seguridad del Estado durante el primer gobierno del FSLN en la década de los ochentas.

María José Bravo. Corresponsal de La Prensa en Chontales.

Tenía 26 años cuando el 9 de noviembre del 2004 fue asesinada de un disparo perpetrado por Eugenio Hernández, exalcalde liberal de El Ayote, al salir del centro de cómputos de Juigalpa, cabecera del departamento de Chontales. Bravo daba cobertura a las protestas de simpatizantes de la Alianza para la República (APRE) de Santo Tomás y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de Cuapa. Su asesino fue condenado a 25 años de cárcel.

Ángel Gahona. Director del Noticiero El Meridiano.

La noche del 21 de abril del 2018 fue asesinado de un disparo en Bluefield mientras cubría una protesta contra el gobierno de Daniel Ortega. Su asesinato quedó registrado en un facebook live que él mismo hacía. Por muerte fueron condenados los jóvenes Brandon Lovo y Glen Slate, sin embargo, hay fuertes sospechas de que los verdaderos responsables del crimen son policías. La familia de Gahona y los organismos de derechos humanos exigen una investigación independiente, a lo que el gobierno de Ortega se ha negado.

Periodistas extranjeros

Bill Stewart. Reportero de ABC News.

El periodista estadounidense fue asesinado en el barrio capitalino El Riguero por la Guardia Nacional el 20 de junio de 1979 cuando cubría la Revolución Sandinista. Junto al reportero fue asesinado también su intérprete nicaragüense Juan Francisco Espinoza Castro.

Linda Frazier, Jorge Quirós y Evelio Sequeira. Muertos tras el atentado de La Penca.

Los tres periodistas fallecieron a raíz de la explosión de una bomba durante una conferencia del líder guerrillero Edén Pastora en el lugar conocido como La Penca, Río San Juan, en la frontera con Costa Rica. En el atentado, ocurrido el 30 de mayo de 1984, fallecieron en total siete personas.

Frazier, de nacionalidad estadounidense, era reportera de The Tico Times y murió el mismo día del atentado.

Jorge Quirós murió ese mismo día. Era de nacionalidad costarricense y trabajaba para el Canal 6 de ese país.

Evelio Sequeira. También trabajaba en Canal 6 y falleció el 7 de junio como consecuencia de las heridas.

El atentado fue ordenado por los servicios de inteligencia del Ministerio del Interior del gobierno sandinista, acérrimos enemigos de Edén Pastora en esa época.

Peter Bertie. Periodista freelance del Toronto Sun.

Murió en las cercanías de Matagalpa el 19 de marzo de 1987 durante un enfrentamiento entre tropas del ejército sandinista y la Contra.

Eduardo Spiegler. Cineasta guatemalteco.

El cineasta falleció accidentalmente el 16 de mayo del 2018 al caerle encima un árbol de la vida al momento que era derribado por un grupo de opositores a Daniel Ortega. Los árboles de la vida son enormes estructuras metálicas, conocidos como “chayopalos” mandadas a poner en toda Managua por la vicepresidenta Rosario Murillo. Durante el alzamiento popular de abril de ese año varios de estos chayopalos fueron incendiados y posteriormente derribados por los manifestantes.


ENTRADAS RELACIONADAS