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Conozca a Yasser Elí González, el músico detrás de la canción al comisionado general Ramón Avellán

“Comisionado Avellán, comisionado Avellán, ¿cómo le va, cómo como le va? ¿Qué tanto se está tardando, cuándo se piensa venir a entregar?” Con esos versos iniciaba aquella noche del 17 de junio del 2018 el saludo número 12 al comisionado general Ramón Avellán, quien tenía casi dos semanas atrapado en el cuartel de la Policía de Masaya, rodeado por jóvenes autoconvocados.

La canción, de apenas 2 minutos 30 segundos, se viralizó inmediatamente en las redes sociales. Su jocosidad, su ritmo pegajoso, su carga insurrecta, la convirtieron en uno de los coros de la Nicaragua que se rebeló contra Daniel Ortega y Rosario Murillo el 18 de abril de ese año.

Yasser Elí González, músico nicaragüense. Foto: Cortesía.

El autor de la canción es Yasser Elí González, un joven de 28 años de edad.

Su amor por la música le nació desde niño. Cuenta que trabajó para comprar su primera guitarra y que después del colegio se iba a una escuelita de música a recibir clases nocturnas.

“Me incliné por la música trova. Ciertos exponentes como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Alejandro Filio, Fernando Delgadillo. Me gustó esa forma narrativa de ellos, la descriptiva que ocupan”, explica.

Trabajador del gobierno

Conforme creció se decantó por estudiar veterinaria y como tal trabajó para el gobierno de Ortega en el Programa Productivo Alimentario. En el 2014 dejó su puesto y se dedicó a trabajar por su cuenta.

Expresa que antes del 2018 ya “estaba con cierto resentimiento contra el Frente Sandinista”, pero que todas sus canciones estaban dedicadas al amor y a otras experiencias ajenas a la política, a excepción de una que compuso contra el Frente el 2 de noviembre del 2017, tres días antes de las elecciones municipales. Cuando sus excompañeros sandinistas escucharon la canción empezaron a recriminarle. “¿Qué te pasa? Ahora te volteaste, ahora sos un gran demócrata”, le decían.

Sostiene que lo de abril fue resultado de una insatisfacción social que se venía incubando desde hace mucho tiempo.

“Si en algún momento confiamos en el proyecto, fue porque estaba empezando. Arrancó con cierto impacto, nunca lo voy a negar, porque hubo un impacto, sobre todo en mi campo laboral hubo un impacto socieconómico positivo con ciertos programas de gobierno, pero después con el mismo trabajo institucional fui conociendo el vicio de las instituciones del Estado, la cerruchadera de pisos, como decimos aquí en Nicaragua, la sapería, y a su vez, también, cómo fueron debilitando los recursos para lo que de verdad servía y convertir esto en un circo de propaganda”, reconoce.

Una insatisfacción acumulada

Daniel Ortega y Rosario Murillo, presidente y vicepresidenta de Nicaragua.

Yasser Elí veía con repulsión la desfachatez gubernamental con su falso discurso de “amor” y “paz”, y afirma que por eso mismo muchos abandonaron el partido luego del inicio de las protestas.

“No solamente fueron los opositores o la personas que no eran adeptas al gobierno, también personas que eran del gobierno, personas que eran de los núcleos de base del Frente”, subraya.

“Vándalos”

Dice que cuando iniciaron las manifestaciones y escuchó a la vicepresidenta Rosario Murillo llamar “vándalos” y “minúsculos” a las miles de personas que se encontraban en las calles, decidió componer su primera canción en homenaje a la insurrección. La tituló “Vándalos” y se la dedicó a los estudiantes universitarios, en especial a los jóvenes de la Universidad Nacional Agraria (UNA) que habían perdido sus ojos por disparos de las fuerzas represivas sandinistas.

Es una bella canción, con mucho sentimiento, en la que dejó a un lado su estilo jocoso de componer música de protesta.

“Yo siempre me he caracterizado por darle la parte de comedia a la música. De hecho, soy un fanático acérrimo de don Otto de la Rocha, porque me gusta esa forma de interpretar que él tiene”, explica.

Otra canción que también rompe con su estilo cómico es una contra los oportunistas políticos. Recientemente reescribió la letra de la canción y se la dedicó a María Fernanda Flores, esposa del expresidente Arnoldo Alemán.

La canción a Avellán

La canción al comisionado general Ramón Avellán surgió a pedido de un amigo. “Me dice: ‘Oe y por qué no le componés una a Avellán’. Entonces yo se lo tomo como broma, pero después me puse a pensar y le digo: ‘Dame 48 horas’. Al día siguiente me acordé. Ya habían pasado 24 horas. Entonces ese día no salí a dar mi vuelta, porque ahí en Masaya estando sitiada uno podía salir tranquilamente, obviamente que no te encontraras a una camioneta de la Policía”, recuerda.

Ramón Avellán el 19 de junio, tras ser rescatado por paramilitares y policías

Al llegar la noche ya la tenía lista y la envió vía whatssap a su amigo. “Al día siguiente yo tengo varios mensajes: “¿Verdad que fuiste vos”, le preguntaban sus conocidos.

Cinco días después, estando en su casa le llamó una amiga. “Te toca el saludo”, le dijo. Yasser Elí se quedó petrificado. “Sí, tu canción. Hoy vas a dar el saludo vos (…). Te quieren a las 8:00 (de la noche) en la barricada”, le aclararon. Solo le dio tiempo para decir: “Ok. Allá nos vemos”.

Caída la noche tomó su guitarra y se dirigió hacia la barricada, ubicada a pocos metros de la estación policial. Ya en el punto, los muchachos de la trinchera le explicaron toda la dinámica. “Mirá, el tiempo que nosotros transmitimos es un máximo de 2 minutos”, le advirtieron. La canción de Yasser Elí no cumplía con ese requisito y fue el saludo más largo de todos los dedicados a Avellán.

La situación era extremadamente peligrosa. Avellán y sus hombres rafagueaban recurrentemente la trinchera y esa noche estando él allí no fue la excepción. “Volaron su par de rielazos”, recuerda.

“A mí se me iba la onda y por estar ocupado con la guitarra, a veces me subía un poquito y ellos me decían: “¡bajate!”. Lo único que estaba por encima de la trinchera era el megáfono”, asegura entre risas.

Amenazas y exilio

Cuando aceptó ir a la barricada a cantarle a Avellán estaba claro que iba a ser su “experiencia más radical porque era algo que se iba a notar”. “Y pues se notó”, reflexiona más de un año después.

“Al día siguiente tenía mi primer bombazo de un sapo”, indica. Los simpatizantes del FSLN decían en sus redes sociales: “Este es el machito que le fue a cantar a Avellán” y revelaban todos sus datos personales.

El 19 de junio del 2018, cuando miles de policías y paramilitares invadieron Masaya para rescatar a Ramón Avellán, lo marcó para toda la vida. Ese día fueron asesinados dos de sus amigos: Marcelo Mayorga y Marvin de los Santos López.

Marcelo Mayorga, uno de los autoconvocados asesinados el 19 de junio.

Él huyó a la parte sur de Masaya, pero posteriormente emprendió un largo viaje hacia una comunidad rural de la Costa Caribe Sur. “Logré ver vivos a los jóvenes que estaban en el tranque de San Pedro de Lóvago”, dice. A los pocos días le llegó la noticia de que paramilitares y policías habían atacado el tranque y asesinado a varios campesinos.

En el Caribe estuvo cerca de un mes. Luego regresó a Masaya con perfil “muy muy bajo”. “No salía. Muchos amigos me brindaron el apoyo de estarme moviendo. Una noche dormía en casa de uno, otra noche en casa de otro”, relata.

Los meses siguientes fueron de continua angustia para él y su familia. Solo pensaba en que podía ser encarcelado en el centro de torturas El Chipote.

El 9 de noviembre del año pasado salió rumbo a España. Como tantos nicas, dejaba trabajo, familia, amigos, estabilidad. En el país europeo ha tenido el apoyo de su familia y por tanto no ha carecido de techo y comida. Trabaja lavando trastos y ayudando en todo lo que se requiera en la cocina de un restaurante. También hizo un curso de profesionalización para poder ejercer hasta cierto punto su carrera.

En sus ratos libres toma la guitarra y canta. Sus videos los publica en su fanpage @Elí en la red social Facebook.

Yasser Elí en su trabajo en España.

Matan y mueren por el Frente

El joven músico dice no ser muy optimista sobre cómo se podrá resolver la crisis sociopolítica en Nicaragua.

“Hay algo que nosotros hemos subestimado. Nosotros queremos una salida pacífica, hacer presión social, pero un energúmeno que se estableció por las armas, por el fuego, no sale de otra manera, no va a salir si no es de esa manera”, explica.

Señala que el único poder con el que cuenta Daniel Ortega está sustentado en el dinero y en una estructura represiva conformada por la Juventud Sandinista, la Policía Nacional, el Ejercito, la Seguridad del Estado, que considera sigue activa.

“Yo quisiera ser positivo, decir: ‘Sí, lo vamos a lograr. Sí, se va a poder por las buenas’, pero vamos a las evidencia”, lamenta.

“Mientras ellos estén de pie económicamente, no va a ser tan fácil que caigan y tenemos que admitirlo, ellos tienen cierto nivel de aceptación con personas que son dependiente del paternalismo centralizado”, explica. “Estas personas matan y mueren por ellos”, sostiene.