Subdirector de El Nuevo Diario explica que el periódico era insostenible hasta en edición digital


Además de callarse una trinchera de denuncia, el cierre de El Nuevo Diario y Metro tiene tras de sí el drama de cientos de trabajadores que a partir de este viernes pasan a formar parte de los abultados números del desempleo en una Nicaragua cada día más agobiada por la crisis económica.

El subdirector de El Nuevo Diario, Douglas Carcache, explicó a medios locales que la decisión de cerrar definitivamente el periódico se debe a que ni quisiera podía quedar en su edición digital debido a los costos que ello implica.

“El costo de la edición digital a veces es difícil cubrirlo cuando la pauta publicitaria es baja. Tiene su costo. Si vos subís cada día 70 notas a un sitio web eso tiene un costo de producción y mantener todo ese costo cuando hay problemas de publicidad en el país… hay empresas que pautaban y están afectadas económicamente y ya no te pautan igual”, explicó.

Los periodistas afectados por el cierre se mostraron sorprendidos, sin embargo, reafirmaron su disposición de seguir informando.

“Al menos 15 periodistas estábamos colaborando para el periódico, ahora vamos a tener que buscar qué hacer», dijo el periodista Mauricio González. «Cerró la marca de El Nuevo Diario, pero no se ha cerrado nuestro compromiso por hacer periodismo”, subrayó.

El subdirector, Douglas Carcache manifestó que lo que cierran son las publicaciones El Nuevo Diario y Metro, no así Ardisa, que es una empresa de impresiones aparte, la cual continuará funcionando.

En un comunicado, El Nuevo Diario señaló que su decisión de cerrar se debe a “dificultades económicas, técnicas y logísticas que hacen insostenible su funcionamiento”.