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Seis extravagancias y lujos nada socialistas de Evo Morales


La propaganda izquierdista presenta a Evo Morales como un indígena nacido en una humilde casa de adobe en la remota comunidad Isallavi, que de agricultor y criador de llamas pasó a ser presidente de Bolivia.

Morales y sus simpatizantes, dentro y fuera de Bolivia, han sabido explotar con gran efectividad ese humilde origen y sus logros en materia económica y social al frente de su país. Pero omiten que desde que asumió el poder en enero del 2006, Evo Morales fue mostrando su lado egocéntrico y hecho alarde de extravagancias nada acordes con lo que se espera de un líder socialista.

1. Un traje para una ceremonia indígena de casi U$4,000

En el 2015 durante la ceremonia indígena de su investidura, Evo Morales usó un traje confeccionado por el sastre Manuel Sillerico. La túnica fue tejida en fibra de vicuña, la cual se complementaba con una pechera hecha de una aleación de oro, cobre y plata. Su precio superaba los 3,800 dólares.

2. La modista de Evo

Beatriz Canedo Patiño fue una diseñadora boliviana que llevó su estilo por los más selectos salones de la moda de Estados Unidos y Europa. Fue a Canedo a quien Evo Morales le encargó el traje con el que asumió el poder en el 2006.

La prenda elegida por Evo Morales fue un traje de bebé alpaca negro, con aplicaciones de aguayos, textiles aymaras hilados a mano hace más de noventa años en colores naturales. Un antropólogo certificó en un informe el origen de aquel tejido, “que perteneció en algún momento a un cacique de la cultura aymara, en el norte del departamento de La Paz, y por ello decidimos utilizarlo para el presidente”, según explicó la modista diario español El País en una entrevista concedida en el 2012.

El diario le preguntó a Canedo si Morales había quedado satisfecho con el traje. Su respuesta fue: “Supongo que sí, aunque la respuesta está en el número de prendas que me ha encargado desde entonces”.

3. Un imponente palacio presidencial de 120 metros de altura

Evo Morales se sentía incómodo en el Palacio Quemado, la antigua sede del gobierno, y por eso construyó un nuevo palacio presidencial de 29 pisos y 120 metros de altura, cuyo costo fue de 34.4 millones de dólares.

El edificio, inaugurado en agosto del 2018, rompe completamente con la estética patrimonial del casco antiguo de La Paz. A Morales poco le importó que la norma municipal prohibiera la construcción de edificios altos en la zona, donde abundan casonas coloniales.

Dos plantas son de uso exclusivo de Evo Morales. Su despacho se ubica en la planta 23, donde hay tres salas de reuniones. La suit presidencial tiene 1,068 metros cuadrados y está en el piso 24. Incluye jacuzzi, sala de masajes, sala de lectura y gimnasio, según el diario boliviano Página Siete.

4. Un avión. Del Manchester United a Evo Morales

El Falcon 900 EX Easy había sido encargado por el Manchester United, sin embargo, el club de fútbol inglés desistió de la compra y fue adquirido por el gobierno de Bolivia en el 2010. Su precio fue de 38,7 millones de dólares.
Ante las críticas de los opositores, que afirmaron que era un derroche por parte de un país tan pobre, el líder indígena dijo que con la compra ya no “molestaría» a países amigos como Venezuela, Cuba, Brasil y Argentina para que le prestaran aviones en sus viajes al extranjero.

5. Un museo para el mismo de 7 millones de dólares

En el 2017 Evo Morales inauguró el museo “Revolución Democrática y Cultural”, el cual tiene más de 10,000 metros cuadrados. Costó más de 7 millones de dólares y fue levantado entre casas de adobe en la localidad de Orinoca, en el pueblo natal del presidente Morales. El museo en sí honra el legado indígena, pero ante todo el legado del líder socialista.

6. Unos 100,000 dólares en “ponchos”

De Evo Morales no se sabe a ciencia cierta a cuánto asciende su fortuna personal. En el 2006 Morales había dicho que su patrimonio era de unos 112,000 dólares, pero ya en el 2012 había ascendido a 389.000 dólares. Morales fue duramente cuestionado y sus ayudantes se rebanaban los sesos dando explicaciones. El vicepresidente de entonces, Álvaro García llegó a decir que solo el presidente de Uruguay, Pepe Mujica, podía competir con Morales “en moderación y sencillez».

En noviembre del 2012 en un discurso en Potosí, Evo no se anduvo con rodeos y aseguró que el incremento de su patrimonio se debía a “los ponchos” que le obsequiaban, los cuales por ser de confección artesanal tenían un precio de aproximadamente 200 dólares cada uno. «Ayer he cosechado unos siete ponchos tejidos, no cocidos. En la casa debo tener unos 500… ¿Yo que puedo hacer si la gente regala y regala? Muchas gracias a los artesanos indígenas de Bolivia», se justificó.

Foto de portada: Presidencia de Bolivia.