Sandinistas salen nuevamente a asolearse por Daniel y Rosario


La sandinistas light, como les llama “El Chino Enoc”, junto al resto de fieles militantes del FSLN, salieron nuevamente este sábado a asolearse por órdenes de la vicepresidenta Rosario Murillo.

En muchos departamentos la marcha fue programada para horas de la mañana, mientras que en Managua para la tarde. En la capital, como todos los sábados desde hace ya varios meses, los sandinistas se congregan en la Avenida Universitaria y de ahí soportan el sol, el sudor y el cansancio hasta llegar a la Avenida Bolívar.

Con esto, el FSLN pretende mantener presencia en las calles y tratar de resucitar el alicaído entusiasmo de sus bases. La incansable vicepresidenta Murillo usa cualquier escusa para mandar a sus adeptos a las calles: a veces por los derechos de las mujeres, por navidad, por año nuevo, por Sandino, por Rubén Darío, por la paz, y el primero de febrero llegó hasta a enviarlos a las calles en celebración del “sol que no declina”.

Rebelión en el charco

En las últimas semanas se han hecho más evidentes las pugnas entre la militancia sandinista. El militante Marlon Sáenz conocido como “El Chino Enoc”, denunció que los “sandinistas históricos” nuevamente han sido excluidos en beneficio de lo que el llama “sandinistas light”, es decir, advenedizos y fieles a Rosario Murillo.

Otros que ha mostrado su insatisfacción es Donald Mendoza, excapitán del Ejército Sandinista. Este arremetió recientemente contra el excomandante Leopoldo Rivas, quien en una asamblea en el Caribe Sur “regañó” a los sandinistas históricos y minimizó el apoyo que le han dado a Ortega. Mendoza días después respondió desde sus redes sociales lanzando fuertes amenazas contra su compañero de lucha.

“Usted ha ofendido la moral y el honor de héroes caídos, lisiados etc., de los revolucionarios, y de sus hijos y nietos. No sigas porqué tus declaraciones son peligrosas, y son públicas. Me huele a trabajó de la CIA y tú andas ahí”, dijo el exmilitar, y para no dejar dudas de su resolución, al final del texto escribió la palabra PLOMO, que en Nicaragua se sabe es una clara advertencia de muerte.

Foto: Archivo.


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