El «Chino Enoc» dice que “el que se enriquezca con la Revolución Sandinista debe de ser fusilado”


El controversial militante del Frente Sandinista, Marlon Sáenz, mejor conocido como “Chino Enoc”, volvió a explotar contra lo que él considera son vicios dentro del partido al que él se ha mantenido fiel gran parte de su vida.

Sáenz dijo que él está, supuestamente, en contra de los intereses y fidelidades personales y otros vicios partidarios a los que cataloga como “cepillismo”, “neosapismo” y “neosomocismo”.

El envejecido y empobrecido militante reprochó especialmente a los oportunistas de su partido y a los que se han endiosado en detrimento de los caídos y los exguerrilleros como él.

“Ese es nuestro compromiso con nuestros muertos, con nuestros compañeros, luchar y aunque se enoje quien se enoje, si alguien se ha endiosado o un grupito dentro de la revolución, aquí no hay dioses, aquí hay militantes, aquí hay combatientes y aquí no se le debe culto a la personalidad a nadie más que a la revolución y a nuestros héroes y mártires”, dijo el martes 23 de junio en uno de sus ya acostumbrados y explosivos Facebook Live.

Sáenz es repudiado por los opositores por ser una fanático sandinista, al igual que en su mismo partido, ya que no pierde oportunidad de llamar ladrones y delincuentes a los dirigentes.

“El que se enriquezca de la revolución debe de ser fusilado”, aseguró el martes, tachando de traidores y oportunistas de izquierda a quienes se han enriquecido.

Fiel a Ortega, el que nunca ha trabajado

Aunque sus palabras bien pueden ser un ataque al máximo líder sandinista y presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, Sáenz, lo excluye y afirma que esté representa el “liderazgo fuerte” que necesita el FSLN.

Su ciega fidelidad no le permite ver que mientras él y muchos sandinistas viven pobres y excluidos, Ortega y su familia tienen más de 40 años amasando una enorme fortuna, y que con su retorno al poder en el 2007 aprovecharon los miles de millones de dólares de la cooperación venezolana para comprar y fundar canales de televisión y radios, adquirir fincas ganaderas y empresas distribuidoras de petróleo.

A Ortega nunca se le conoció un trabajo. Intentó ser periodista pero solo duró un día. Cuando luchaba contra la dictadura somocista pasó siete años preso por asaltar un banco.

Murillo fue secretaria del periodista mártir Pedro Joaquín Chamorro, pero después del triunfo de la revolución tampoco no se le conoció ningún trabajo.

Foto de portada: Captura de pantalla.


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