Secuestran a taxista en Managua (Un secuestrador vestía uniforme de Policía)


En Nicaragua desde hace ya mucho tiempo un policía dejó de ser sinónimo de seguridad. Un claro ejemplo ocurrió el jueves 25 de junio en la ciudad de Managua cuando tres sujetos armados secuestraron a un taxista. Uno de los secuestradores andaba con el uniforme de la Policía Sandinista.

El secuestrado fue identificado como Jefrry Rojas Vanegas, de 42 años de edad. Éste explicó que tres personas abordaron su taxi en las cercanías del Hospital Bertha Calderón en Managua y le pidieron que los llevara al Cementerio de Nejapa.

“Cuando casi llegamos al destino, uno de los sujetos que hasta con uniforme de la Policía andaba, me apunta con un arma, yo le digo que no me mate, que se lleve el carro y en eso trato de quitarle el arma, pero él hace la detonación que afortunadamente no me dio y salió del carro, en eso me golpearon los que andaban y me sacaron del carro, me amarraron, amordazaron y encerraron en la cajuela”, narró el jueves por la noche cuando el vehículo fue encontrado abandonado en el barrio El Riguero y pudo ser rescatado.

“Ahí estuve por más de dos horas. Eso sí, varios asaltos hicieron porque desde dentro del carro yo escuchaba como andaban robando hasta que me vinieron a dejar aquí tirado con todo y el carro”, explicó a medios de comunicación.

Secuestradores escaparon en una Hilux

Los pobladores del barrio Riguero sostienen que vieron a tres hombres dejar el vehículo y abordar una camioneta marca Toyota Hilux.

Al escuchar ruidos en el vehículo taxi los pobladores se acercaron y lograron sacar a Rojas Vanegas de dentro de la cajuela.

“Yo estaba a unas cuantas casas de aquí, cuando veo pasar el carro y escucho el frenazo, me dejo venir a ver qué había pasado y logro ver que tres sujetos se estaban subiendo a una camioneta Hilux. Como es algo oscuro aquí, no logro agarrar el número de placa; pero salieron a toda velocidad. En eso se escuchan los gritos y el movimiento del carro, al acercarnos, abrimos la cajuela y vemos al señor amarrado. Ahí nomás lo soltamos y le dimos agua porque hasta llorando estaba el pobre”, narró uno de los pobladores.

Inmediatamente se llamó a la Policía Nacional. Al llevar los agentes levantaron la denuncia y realizan las respectivas investigaciones para dar con el paradero de los asaltantes.


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