Rosario Murillo dice que fueron los opositores quienes cometieron «crímenes de odio»


La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, volvió a acusar a los opositores de cometer «crímenes de odio» durante las protestas antigubernamentales del 2018, pese a que es el gobierno sandinista el señalado de «crímenes de lesa humanidad» por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Murillo recordó que este 29 de junio se cumplen dos años del asesinato del militante sandinista Bismarck Martínez. Este oscuro crimen, según el gobierno, lo cometieron opositores en el tranque del colegio San José, en Jinotepe, Carazo.

«Nos sentimos profundamente conmovidos a dos años de ese atroz crimen. Tantos crímenes de odio que se cometieron en tantos momentos de nuestra historia y en esa historia reciente, que repudiamos, que rechazamos, que jamás se repetirá», manifestó Murillo durante su intervención a través de los medios de propaganda oficial.

Los restos de Martínez fueron encontrados el 28 de mayo del 2019. Daniel Ortega y Rosario Murillo hasta le rindieron honores en el Palacio Nacional de la Cultura, un lugar reservado grandes personalidades que hubieran dado grandes contribuciones al país.

Desde su desaparición la propaganda sandinista había explotado a más no poder la imagen de Martínez. Posteriormente fue declarado por Murillo «Héroe de la Paz y del Amor», tal como ella misma bautizó eufemísticamente los miles de paramilitares y policías que en el 2018 asesinaron a cientos de opositores durante las manifestaciones.

Entre los delitos que le achacan al gobierno la CIDH y la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos están asesinados, violaciones sexuales, desapariciones forzosas, tortura, ejecuciones extrajudiciales, amenazas y persecución a disidentes.


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