20 días después de ser sancionado por EEUU, Juan Carlos Ortega luce cada vez más cabizbajo


Juan Carlos Ortega, la reencarnación de Sandino, como en un momento lo llamó su madre Rosario Murillo, tiene tiempo de no amenazar a través de sus redes sociales, donde se le ve parco en sus publicaciones.

Desde el 17 de julio pasado cuando Estados Unidos lo sancionó por actos de corrupción, Ortega guarda un absoluto silencio y en las pocas fotos que han aparecido desde entonces se le nota bastante opaco y sin la prepotencia de la que solía hacer alarde al saber que sus padres son los que tienen las armas en Nicaragua.

En la última foto en aparecer se le ve rodeado del grupo de asalariados de la también sancionada empresa Difuso Comunicaciones, de la cual es propietario.

La imagen es reveladora y arroja luz a lo que podría estar sintiendo Juan Carlos Ortega. En ésta aparece acuerpado por 20 de sus trabajadores, pero mientras casi todos lucen visiblemente alegres y haciendo gestos a la cámara con las manos, él luce una sonrisa más bien triste y sus manos se refugian pegadas al cuerpo en las bolsas de su pantalón. Una pose completamente tímida.

Entre los asalariados que aparecen con él en la foto están los hermanos Harold y Américo González, y Joaquín Vargas Zamora, irónicamente hijo del reconocido opositor Óscar René Vargas.

El pasado 19 de Julio Juan Carlos también apareció en una selfie junto a su esposa Xiomara Blandino. Apenas habían pasado dos días desde el anuncio de las sanciones. Aunque los sandinistas celebraban ese día el 41 aniversario de su revolución y Xiomara Blandino aparecía, como siempre, muy sonriente, el estaba desgarbado, serio y muy sombrío.

Juan Carlos es sin lugar a dudas el más “político” de los hijos de la pareja presidencial. No obstante, su tendencia a desafiar y amenazar desatan no una carcajada entre los nicaragüenses: el hijo de la pareja presidencial tiene problemas de pánico escénico y para colmo tartamudea cuando lee sus “manifiestos”.

Definitivamente cuando Rosario Murillo dijo que Juan Carlos era la reencarnación de Sandino no tomó en cuenta que el carácter insignificante de su hijo y menos su tartamudez, nada tienen que ver con el Sandino histórico, siempre enérgico y dueño de sí mismo.

Foto de Portada: Captura de pantalla.


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